LAURE PONS MARQUET (AGOSTO 2015)

LAURE PONS MARQUET (AGOSTO 2015)

Nació en Maó, en 1970. Laure Pons Marquet cursó Ciclos Formativos de Automoción en Madrid y se especializó en electrónica, puesto que ya sabía que su futuro laboral estaría ligado a la empresa de la familia: Tallers i Recanvis Laure. Felizmente casado, padre de un niño y una niña, compagina su afición por el ciclismo con el taller que dirige desde el 2006. Practica y se defiende estupendamente bien tanto con la bicicleta de carretera como con la de montaña, a la vez que posee unas fantásticas condiciones innatas para el deporte. Seguro que Laure nos puede dar una nueva perspectiva desde el punto de vista del aficionado y socio que se involucra y participa en el mantenimiento y desarrollo del ciclismo en la isla. Hola Laure, muchas gracias por dedicarme un rato del poco tiempo del que dispones en tu día a día. De hecho creo que ahora en verano cuando la mayoría de personas suele tomarse un descanso, tú no paras. No cierras ni un solo día. Es más, ni cierras por las tardes ¿verdad?

 

Laure Pons: Efectivamente. Así es. Nuestra empresa (http://www.tallerslaure.com/) pertenece al sector de los servicios y entendemos que una buena atención a nuestros clientes consiste primordialmente en la disponibilidad. Imagínate, verano, el número de vehículos se duplica: alquileres de coches, autocares, coches de empresas, coches privados que sufren alguna avería justo cuando sus propietarios están pasando las vacaciones en la isla… Qué tipo de servicio íbamos a dar si cerrásemos entonces. Además desde el punto de vista empresarial, cerrar cuando más trabajo hay no es que sea precisamente lo más aconsejable para un negocio. Es cierto que muchos talleres en verano hacen lo que se llama jornada intensiva, es decir, condensan todas las horas laborales durante la mañana y cierran por las tardes. Desde el punto de vista personal eso es muy cómodo e incluso gratificante en verano, el día es largo y tienes más tiempo para ti, para tu familia... El problema es que muchos de nuestros clientes no cierran en todo el día y las averías ocurren cuando ocurren, o bien, el hecho de no poder recoger el vehículo durante la tarde implica para ellos perder esa tarde… Por esas razones intentamos dar el mejor servicio.

 

Asociación Cicloturista de Menorca: No seremos originales y empezamos con la pregunta clásica. Cuéntanos cómo fueron tus inicios en esto del ciclismo.

Laure Pons: Todo ocurrió más o menos en 1990, por esa época yo vivía en Fornells y en invierno las opciones de ocio no es que fueran precisamente abundantes (risas). Entonces me fijé que algunos de mis vecinos salían en bicicleta y parecían pasárselo muy bien. Me animé y me compré una de esas primeras bicicletas BTT que hubo, por supuesto de aluminio y sin ningún tipo de suspensión, empecé a salir y me gustó. Después, ya en Mahón, me junté con algunos grupos que hacían salidas más organizadas, todos los fines de semana, y poco a poco fui aprendiendo y mejorando a la vez que me exigía más esfuerzo a mí mismo.

Hace unos cuatro años, un compañero de uno de esos grupos de BTT con los que iba me propuso probar una bicicleta de carretera y la verdad es que la sensación deportiva, la esfuerzo que exige me gustó, de manera que compaginé las dos modalidades. En la actualidad, el mínimo tiempo del que dispongo lo dedico sólo a la de carretera.

 

ACM: ¿Has practicado o estás practicando más deportes además del ciclismo?

L.P: Antes practicaba fútbol. Ha sido el único deporte que he realizado antes del ciclismo.

 

ACM: ¿Qué tal se lleva compatibilizar la empresa, la familia y la bicicleta?

L.P: ¡Buf! (risas). Se hace lo que se puede. Hay que priorizar y por supuesto la bicicleta es lo último. Lo más complicado es cuando quiero participar en alguna vuelta cicloturista y me gustaría entrenar más, entonces es cuando hay que empezar a hacer malabares.

 

ACM: Si tuvieras que elegir entre carretera o BTT ¿Con cuál te quedas?

L.P: La respuesta está condicionada al hecho de vivir en Menorca. Creo que los paisajes que podemos disfrutar con la BTT son únicos, incomparables, aunque las rutas que tenemos en la isla  dispuestas para esta modalidad no están preparadas, de modo que ahora mismo elegiré la bicicleta de carretera.

 

ACM: ¿Por qué crees que es tan usual que una persona empiece en Menorca con la modalidad BTT y termine en la carretera?

L.P: Por lo que te he dicho anteriormente. A medidas que progresas con la BTT enseguida percibes que la isla se te queda muy pequeña y no por limitaciones geográficas, sino porque las estupendas rutas que habría no están condicionadas. Ni están cuidadas, ni están bien hechas, las pocas que hay no están conservadas… Todo esto crea decepción cuando sales a pedalear y piensas en lo que podría ser y no es. Menorca podría convertirse en un paraíso ciclístico y sin duda sería una muy buena baza para superar el turismo estacional, es un sector que mueve mucho dinero, sin embargo, parece que las autoridades competentes no están por la labor.

 

ACM: ¿Qué opinas del Camí de Cavalls para la práctica de la BTT?

L.P: Una vez más lo que ya te he dicho antes, el Camí de Cavalls sería algo espectacular si estuviera bien hecho y conservado. De momento no es más que un camino que abrieron y por el que se puede pasar abiertamente. Eso es todo. De aquí a que pueda considerarse una ruta, tanto para senderistas como ciclistas hay un largo trecho. Su seguridad, por ejemplo, deja mucho que desear. ¿Qué padres llevarían a sus hijos pequeños a pedalear por el Camí de Cavalls? No está condicionado de modo que existan rutas para distintos niveles; hay muchas zonas que directamente no son ciclables; hay segmentos que incluso andando parece que hay que escalar, ¡cómo para ir con la bicicleta a cuestas! De todos modos también quiero añadir que el Camí de Cavalls es eso, un camino, de tantos que hay y la mayoría preciosos, pero están abandonados, llenos de maleza, sin acondicionar para su práctica. Una pena.

 

ACM: ¿Crees que en Menorca faltan buenas rutas para la BTT?

L.P: No faltan rutas, para nada, hay montones y estupendas. En todo caso lo necesario es que nos demos cuenta del potencial que tienen y se acondicionen.

 

ACM: ¿Hay algún momento ciclístico del que te sientas especialmente orgulloso?

L.P: Ahora mismo de haber conseguido realizar la Quebrantahuesos 2014. Porque conseguir acabar entera esa vuelta de extrema dureza llevando sólo dos años encima de la bicicleta, por tanto, sin ninguna experiencia, conocimientos mínimos y con el tiempo de entrenamiento más que limitado, para mí fue un gran éxito personal.

 

ACM: ¿Qué sensaciones tuviste al participar en la QH 2014?

L.P: Supongo que las de la mayoría, muchos nervios al inicio, durante la vuelta hubo momentos en los que pensé: “¿Qué estoy haciendo yo aquí?” y al acabarla sentí una gran felicidad y satisfacción personal.

 

ACM: ¿Lo pasaste mal en algún momento?

L.P: Sí. En el Portalet. La gente me hablaba del Marie Blanque, y es cierto que este puerto te deja “tocado”, pero donde se me hizo durísimo tanto mental como físicamente fue en la ascensión al Portalet. Hubo un momento en que me sentí solo y al límite de mis fuerzas. En ese momento dudé de mi capacidad para poder terminar la vuelta.

 

ACM: Si pudieras, ¿En qué cicloturista te gustaría participar?

L.P: Hay varias que me gustarían, pero de elegir una, me quedo ahora mismo con la cicloturista Gran Fondo La Mussara, organizada en Reus por la empresa Polar

 

ACM: ¿Has tenido alguna vez un percance con la bicicleta?

L.P: Por suerte, no. Nada que vaya más allá de algunos sustos, como que un autobús te roce el casco con el retrovisor de lo cerca que me pasó, algunos “afiladores” mal hechos porque ni llegué a caerme en ninguna ocasión o algunas caídas en BTT, pero nada de gravedad.

 

ACM: Te has ganado la fama entre los compañeros de las dos ruedas de ser una persona que sale poca a pedalear, no le puedes dedicar mucho tiempo, y sin embargo tener un alto rendimiento encima de la bicicleta ¿Cuál es el secreto?

L.P: (Risas) El único secreto es que entreno más de lo que los compañeros creen. Es cierto que no dispongo de tanto tiempo como me gustaría, de modo que el truco consiste en que esas salidas sean de más calidad, es decir, aprovechar al máximo ese tiempo con un entrenamiento adecuado. A veces, el hecho de disponer de mucho tiempo para pedalear, hace que tus salidas no tengan la planificación adecuada y eso es justamente lo que yo intento evitar. Por otro lado, utilizo mucho el rodillo en casa por la flexibilidad horaria que me permite. Informarse de los distintos tipos de entrenamiento que existen es muy importante, te das cuenta de que mucha gente está en la misma situación que tú: falta de tiempo para salir a pedalear y entonces aprendes que hay variantes de entrenamientos que a pesar de no ser la solución perfecta, ayudan a no perder demasiado el nivel de forma.

 

ACM: ¿Te gusta seguir algún tipo de planificación anual o simplemente haces lo que puedes cuando puedes?

L.P: Si tengo algún objetivo concreto como participar en alguna cicloturista o conseguir un estado de forma determinado necesito planificarme muy bien, en caso contrario prefiero simplemente salir a rodar y pasármelo bien practicando deporte y en compañía.

 

ACM: ¿Cuál sería tu referente ciclístico profesional?

L.P: Elegiría a varios por sus distintas cualidades físicas y especialidades, pero en resumen me quedo con mis favoritos Pantani e Induráin. Creo que en la actualidad no hay ningún ciclista en activo que pueda compararse con los clásicos. Estos sí que emocionaban y daban espectáculo con sus ataques en la montaña y sus escapadas. Hoy en día todo es más frío, mas calculado, como dice Perico Delgado, menos épico.

 

ACM: Y no profesional, ¿de qué compañero destacarías una virtud ciclística?

L.P: ¡Ostras! (risas). También elegiría a muchos porque he aprendido y aprendo mucho de ellos, cada uno tiene unas cualidades especiales. Vale, tengo que elegir uno. Entonces elegiré al compañero que más experiencia tiene en la Quebrantahuesos. Me parece un ciclista muy completo y con unas cualidades excelentes. He aprendido mucho fijándome en cómo va encima de la bicicleta aparte de haberme aconsejado muy bien para la QH.

 

ACM: ¿Ha influido en otros ámbitos de tu vida de alguna manera el hecho de practicar ciclismo?

L.P: Más que influir diría que se ha complementado muy bien con mi profesión, porque en los dos ámbitos se trata de superar retos, conseguir objetivos, poner voluntad y no rendirse ante las adversidades, y en esos aspectos ambos son muy parecidos.

 

ACM: ¿Qué prefieres: escalar, correr o llanear?

L.P: Escalar, sin duda.

 

ACM: ¿Cuál es la ruta o tramo de la isla que más te gusta?

L.P: En carretera, la subida de Sant Tomàs a Es Migjorn; y en BTT, el Barranc del Rellotge.

ACM: ¿Y el que menos?

L.P: Mmm… (piensa). En carretera, la ruta de Maó a Es Grau; y en BTT, el Camí Vell d’Alaior.

 

ACM: ¿Cómo llegaste a ser socio de la ACM?

L.P: Tenía claro que si iba a salir en bicicleta de carretera tenía que federarme y para ello me pareció adecuado asociarme con algún club. El compañero que me inició en esta modalidad ya salía con la Asociación Cicloturista de Menorca así que me pareció bien unirme a ellos.

 

ACM: Dinos algo que te guste y algo que mejorarías de la ACM

L.P: Esta respuesta me la sé (risas). La tengo clara porque lo he pensado muchas veces: la labor de organización de las Challenges de cada fin de semana me parece estupenda, así como el empeño que ponen todos los socios para que todo vaya bien. Se consigue un ambiente genial. Lo que me gustaría que se mejorase, aunque no tengo ni idea de cómo hacerlo ni si se puede conseguir, es el tema de los participantes asiduos en nuestras salidas todos los fines de semana, pero que no son socios. A mí me parece que si a una persona le gusta practicar el ciclismo y participa con nosotros en todas las salidas lo mínimo que puede hacer es asociarse como se le exigiría en cualquier otro club deportivo. El problema es que a pesar de venir como “invitados”, se toman licencias que dudo que hicieran en otros clubes, entonces ¿por qué sí lo hacen en la ACM? Creo que en ese aspecto nos infravaloramos un poco. Creo que la solución es muy difícil porque tiene que ver con la educación de cada persona.

 

ACM: ¿Tenías claro que te dedicarías a la automoción o fue un camino más bien impuesto?

L.P: Desde pequeño ya sabía que quería ser mecánico, pero por otro lado también tenía claro que para serlo tenía que estudiar. Siempre le he dado mucha importancia a la formación en mi profesión.

 

ACM: ¿No has tenido la tentación de abrir otro taller en, por ejemplo, la otra capital de la isla?

L.P: Sí, varias veces, pero nunca he encontrado el momento propicio. Siempre ha habido situaciones o alguna razón que no ha ayudado a que el proyecto terminase de cuajar. Será que no debía ser (sonríe). Hoy en día ya ni me lo planteo.

 

ACM: ¿Ha habido alguna reparación que se te haya resistido?

L.P: Bueno, todas las relacionadas con sensores eléctricos son averías muy complicadas, pero al final hemos podido con todas.

 

ACM: ¿Cuál ha sido la avería más curiosa?

L.P: La más chocante fue con un taxi. El conductor me explicó que cada vez que pulsaba la tarifa correspondiente en el taxímetro… se le encendía el aire acondicionado (muchas risas). Era algo muy extraño que al final pudimos solucionar.

 

ACM: ¿Cuál dirías que es el vehículo más agradecido?

L.P: Todos tienes sus pros y sus contras. Cada vehículo viene con sus peculiaridades, pero tal vez el que me resulta más conocido sea el Citroën Meari. Es un modelo que hemos atendido mucho en el taller, lo conozco muy bien y, sí, tiene una mecánica muy agradecida. Solo con el ruido del coche prácticamente ya sé cuál es la avería.

 

ACM: ¿Cuántas personas hay actualmente trabajando en la empresa?

Ahora mismo dos. Una persona que se encarga de toda la parte administrativa y yo como mecánico, aunque actualmente estamos en pleno proceso de selección puesto que hemos ampliado el taller hacia una nueva perspectiva de la cual me siento muy orgulloso: vamos a tratar con vehículos adaptados para personas con necesidades especiales. Es un nuevo ámbito que me hace mucha ilusión por lo que te contaba al principio de esta entrevista acerca de la importancia que le damos a la atención al cliente.

 

ACM: Tratáis con todo tipo de vehículos, no solo turismos, también coches clásicos, camiones, autobuses, rurales y ahora me dices que con vehículos adaptados... y ¿Motos?

L.P: No. El tema de la moto nunca lo hemos tocado por tres razones. La primera es que no tenemos el taller apropiado para su mecánica, necesitaríamos otro tipo de herramientas, aunque ese no sería tampoco el principal motivo, lo que nos lleva a la segunda razón: el tiempo, no hay horas suficientes en todo el día para abarcar todo la variedad que has dicho, si encima pusiéramos motos, sería totalmente imposible. Y la tercera razón es que ya hay buenos talleres especializados en motocicletas de manera que desde el punto de vista empresarial no me resulta atractivo este ámbito.

 

ACM: Tienes un estupendo taller a tu disposición, ¿no has estado tentado de hacerle un rinconcito a la reparación de bicicletas?

L.P: ¡Lo tengo! (Risas). En serio, tengo ahí un trocito de taller destinado a las bicicletas de la familia. Me gustaría mucho y es un tema que tengo en mente porque en Menorca la parte de mecánica de la bicicleta todavía no está bien desarrollada, queda mucho por hacer. Las tiendas de bicicletas, de momento se han dedicado más a la parte de venta que a la de mecánica. Para mí sería una manera de compatibilizar trabajo y afición, pero es totalmente imposible por el tema de siempre: el tiempo. Imagínate, de hecho, a veces en lugar de arreglarme yo mismo mis bicicletas se las llevo a alguien para que las ajuste o las repare.

 

ACM: Has tenido e incluso te han dejado probar diferentes marcas y modelos de bicicletas, desde tus conocimientos como mecánico ¿crees que realmente hay diferencias notables entre unas y otras?

L.P: Por supuesto que las hay. Estoy absolutamente convencido de ello. La geometría, los materiales, la rigidez… dos bicicletas distintas son dos mundos totalmente distintos. Otro tema distinto es qué tipo de bicicleta necesita o quiere cada uno. Una bicicleta puede parecer mejor que otra y sin embargo ser tremendamente más incómoda, o bien, algunos componentes pueden estar catalogados como más competitivos y sin embargo provocarte alguna lesión… Cada uno tiene que tener la bicicleta que le vaya bien y esa será la mejor independientemente de marcas o modelos.

 

ACM: ¿Cómo ves el panorama ciclístico en Menorca en el futuro? ¿Crees que estamos ante una burbuja ciclística o por contra seguirá aumentando el número de aficionados?

L.P: Lo veo estupendamente. De hecho, lo que en la actualidad puede percibirse en las carreteras y caminos de Menorca no se había visto nunca antes. Creo que la afición por el ciclismo amateur irá en aumento, especialmente en Menorca porque la isla invita a ello, aunque aún queda mucho por hacer en este aspecto como hemos comentado antes. Además hay modalidades que todavía no se han puesto en práctica. Se ven pocas bicicletas urbanas; Menorca es un sitio excepcional para las bicicletas eléctricas, pero es algo que todavía apenas se ha explotado comercialmente; ya disponemos de los primeros carriles bicis, pero ya digo… queda mucho por hacer.

 

ACM: ¿Crees que la ACM puede jugar un papel importante es ese aspecto?

L.P: Por supuesto. Una asociación que es capaz de congregar en Menorca, cada fin de semana, a más de veinte ciclistas me parece que tiene mucho que decir y hacer. La Asociación Cicloturista de Menorca es un puntal importantísimo para el ámbito ciclístico de la isla, sobre todo porque ya te digo que todo apunta hacia el cicloturismo y no hacia el ámbito más competitivo.

 

ACM: ¿No has sentido alguna vez el gusanillo de la competición?

L.P: A nivel personal, para nada. No tengo el más mínimo interés en competir aunque sí que me interesa el tema de la competición en sí mismo. Uno de los factores que me molestan es que haya socios, compañeros, que les gusta competir en las pocas carreras que se organizan y no puedan hacerlo bajo el nombre de la ACM y tengan que irse a otros clubes. No entiendo cuáles son los entresijos de la competición, pero creo que hay una solución para todo, especialmente si es de tipo económico. Me gustaría poder ayudar de alguna manera.

 

ACM: ¿Qué consejo le darías a alguien que quiere mejorar en el ciclismo sin tener en perspectiva el ámbito competitivo?

L.P: Sobre todo que se plantee objetivos muy concretos y realizables; una vez que tenga claro esos objetivos y conozca sus límites reales, esto es, según la edad, el tiempo del que dispone, etc., tiene que planificarse adecuadamente los entrenamientos para conseguir esos objetivos. En resumen, mi consejo sería que conociera sus límites actuales y se proponga realizar metas acordes con esos límites. Lo contrario provocaría frustración y no disfrutar con un deporte que para nosotros tiene que ser fundamentalmente diversión.

 

ACM: Laure, muchísimas gracias por compartir con nosotros este buen rato, quiero agradecerte mucho el tiempo que me has dedicado para poder realizar esta entrevista y te deseo mucha suerte en el nuevo cariz empresarial que vas a emprender, así como que sigas disfrutando del ciclismo y contagiándonos a  los demás de tu afición como hasta ahora. Gracias maestro, sigue así.

 

Entrevista realizada el 16-08-2015 por Daniel Villalonga para la Asociación Cicloturista de Menorca