JOSÉ COLÁS LÓPEZ (MAYO 2015)

JOSÉ COLÁS LÓPEZ (MAYO 2015)

Nació en Bezas (Teruel) el 4 de junio de 1985. Es el menor de cuatro hermanos (una chica y tres chicos). Sus padres regentan una panadería en su pueblo natal. Estudió Ciencias Ambientales en la Universidad de Valencia y se licenció en el 2009, en el 2010 consiguió las oposiciones junto con su pareja al Cuerpo de Observadores de Meteorología y se trasladaron a vivir a la isla de Menorca. Sus aficiones son, además del ciclismo, la fotografía de la naturaleza y jugar al frontón.

 

Hola José. Gracias por dedicarme parte de tu tiempo para poderte realizar esta entrevista. Me gustaría que supieras que vas a ser el primero en inaugurar una sección en la página web de la Asociación Cicloturista de Menorca que tiene como objetivo entrevistar a una larga lista de personas relacionadas con el ciclismo en Menorca para que nos cuenten sus experiencias, opiniones,  impresiones y anécdotas más interesantes.

¿Por qué el primero? Bueno... en realidad, por la expectación que has suscitado en la Isla. Supongo que ya sabrás que has irrumpido como un huracán en el ámbito ciclista isleño ¿Verdad?

 

José Colás: (Risas) Bueno, es un halago para mí, pero creo que es una exageración. Lo que ha ocurrido es que al ser la isla pequeña y poca gente los aficionados a la bicicleta, más o menos todos os conocéis y al venir alguien nuevo, procedente de la península, ya de por sí llama la atención, y si encima se defiende bien con la bici entonces más todavía. Pero no creo que sea para nada algo especial o por encima del muy buen nivel que hay aquí.

 

Asociación Cicloturista de Menorca: ¿Por qué una bicicleta? ¿Cómo fueron tus inicios en el ciclismo?

 

J.C. Por la razón más habitual. En el pueblo donde nací, mis hermanos y yo éramos los únicos niños entonces. Te estoy hablando de un pueblecito de la sierra, de cincuenta habitantes. Y el entretenimiento infantil más normal del mundo era una bicicleta. De modo que con cuatro años ya me tenías con mis hermanos mayores subiendo por la sierra. Mis primeras bicicletas eran siempre tipo MTB, claro, hasta que a los catorce probé una de carretera de mi hermano y desde entonces... ya no he parado.

 

A.C.M. ¿Tienes algún ciclista profesional preferido?

 

J.C. Sí, desde siempre me ha gustado “El Chava Jiménez”, y por decirte uno de mi tierra, Aragón, mencionaré a Fernando Escartín.

 

A.C.M. ¿Y algún referente no profesional?

 

J.C. Sin duda mi hermano mayor, Diego, fue el que me inició en el ciclismo y el referente que tuve a la hora de empezar a dar pedaladas. Él me enseñó lo que sé de este deporte y siempre me ha animado a seguir.

 

A.C.M. ¿Cuáles son tus objetivos inmediatos con la bicicleta?

 

J.C. Ahora mismo pienso participar en varias cicloturistas que organizan en la península y también en todas las carreras competitivas de la isla. Como algo especial, este año voy a participar en la Quebrantahuesos.

 

A.C.M. ¿No esperarás ganarla?

 

J.C. (Risas) Yo siempre salgo a ganar, forma parte de mi carácter y de mi manera de ir en bicicleta, otra cosa bien distinta es el resultado final, pero uno tiene que salir siempre con mentalidad de ganador, de lo contrario ya has perdido antes de empezar.

 

A.C.M. ¿En qué basas tus entrenamientos, sigues una programación específica o te basas de manera más instintiva, por sensaciones?

 

J.C. Siempre por sensaciones. Yo simplemente salgo a rodar y entreno lo más fuerte que puedo. Me gusta la sensación de acabar la ruta notando que me he dado una buena paliza, que me he exprimido al máximo de mis posibilidades ese día. Es lo que siempre he hecho y a pesar de que muchos manuales o programas lo desaconsejan, de momento a mí me ha ido bien. Es lo que me gusta.

 

A.C.M. ¿Qué consejo les darías para mejorar a aquellos que nos gusta salir en bicicleta y participar en alguna que otra vuelta organizada pero sin ningún afán competitivo?

 

J.C. Que se habitúen a salir con gente mejor preparada que ellos, es la mejor manera de aprender, avanzar y mejorar. Y sobretodo disfrutar de este deporte sin obsesionarse con las marcas, los entrenamientos o las programaciones, eso solo puede causar frustración y al final, seguramente, abandono. Si sales a pedalear de modo que de vez en cuando tengas que esforzarte un poquito por encima de la zona de comodidad seguro que mejoras.

 

A.C.M. ¿Habías competido anteriormente?

 

J.C. A partir de los 16 años ya empecé a participar en las cicloturistas que se organizaban cerca de mis tierras, por la zona de Teruel, y desde entonces hasta hoy.

 

A.C.M. ¿Y qué tal te fueron esas primeras competiciones?

 

J.C. Recuerdo que en la primera pinché y al final quedé en el vigésimo puesto, en las siguientes ya me fue mejor y siempre quedaba entre las primeras posiciones.

 

A.C.M. ¿Has practicado algún otro deporte aparte del ciclismo?

 

J.C. Sí, practiqué el frontón y también salía a correr por el monte, “trail running” creo que lo llaman ahora. Solía correr quince o dieciséis kilómetros.

 

A.C.M. ¿Algún logro del que te sientas especialmente orgulloso?

 

J.C. Si tengo que elegir uno… recuerdo una cicloturista clásica en la que participé: “Cella al nacimiento del Tajo”. Ataqué fuerte apenas empezar el primer puerto y lo que siguió fue una escapada en solitario hasta la meta.

 

A.C.M. Siempre se te ve con una media de compresión en una pierna. Cuéntanos por qué.

 

J.C. Después de entrenar muy duro durante varios días seguidos, en el 2010, tuve que parar unos días por asuntos personales y una mañana al despertarme me dolía mucho la pierna izquierda. Estaba sufriendo una trombosis. Por supuesto no solo fue por el esfuerzo continuado del entrenamiento, sino que también tengo condicionantes genéticos que la propiciaron. Esto provocó una serie de lesiones internas que hicieron que la presión sanguínea en la pierna no sea precisamente la adecuada. Por eso tengo que llevar siempre una media de compresión, para favorecer el riego sanguíneo de retorno. Si no la llevara, creo que acabaría que no podría ni andar.

 

A.C.M. Increíble, ¿Y crees que es bueno practicar el ciclismo con esa lesión?

 

J.C. Bueno, de hecho, los médicos me recomendaron el ciclismo como buen deporte para este caso, aunque eso sí, siempre con moderación y sin excederme en el esfuerzo. Por esta razón nunca voy al máximo, intento ir a medio gas, relajado y sin pasarme (muchas risas).

 

A.C.M. ¿Cómo ves el panorama ciclista en esta isla?

 

J.C. Me sorprendió muchísimo cuando llegué y empecé a salir con la gente de aquí. Claro, si lo comparas con otras zonas de la península, hay muy poca gente que practique el ciclismo, y menos aún a un nivel más o menos competitivo, sin embargo, la relación cantidad – calidad es altísima. Hay poca gente pero de muy buen nivel.

 

A.C.M. Este año te has apuntado con la Peña Ciclista Mahonesa ¿por qué?

 

J.C. Sí, al principio salí a pedalear con varios grupos, solo por salir, entretenerme practicando el deporte que más me gusta. Después empezó a picarme de nuevo el gusanillo de la competición, más que nada para tener objetivos por los que entrenar, y que no fuese solo salir por salir… entonces uno de los miembros de la Peña Ciclista Mahonesa me invitó a ir con ellos y probar. Me parecieron un grupo muy majo, muy bien avenido, así que me quedé con ellos. Eso fue todo. No hubo ninguna otra razón.

 

A.C.M. ¿Tienes alguna opinión respecto a los otros clubes de la isla?

 

J.C. Bueno, con el que más trato he tenido es con el Club Centre de s’Illa”, o sea, los “Bobby’s”. De hecho empecé saliendo a rodar con ellos porque conocí a algunos de sus miembros y me invitaron a ir. El resto de clubes apenas los conozco. Sé que existe uno en Ferreries, los “Suma” y también uno en Ciutadella con el nombre de “Tritón”. Pero, ya te digo, no puedo decirte nada de ellos, los conozco de coincidir en las carreras, eso es todo.

 

A.C.M. ¿Y de los “Bobby’s”…?

 

J.C. De los Bobby’s puedo decirte que son unos ciclistas con un nivel muy alto. Forman un grupo muy compacto. La impresión que tengo de ellos es que son el club más competitivo. Sus componentes siempre han sido muy amables conmigo, son muy buena gente; fuera de carrera, claro, en competición no hay amigos (muchas risas).

 

A.C.M. ¿A qué crees que son debidas tus buenas capacidades encima de la bicicleta?

 

J.C. Yo lo atribuyo todo al hecho de haber empezado con cuatro años y no haber parado nunca. Además siempre con mis hermanos o sus amigos, chicos mayores y, por tanto, a esa edad, más fuertes y a los que yo tenía que seguir. Eso me hizo desarrollar una mentalidad competitiva muy marcada. Como ya te he dicho siempre intento esforzarme al máximo porque eso es a lo que me acostumbré. Como buen aragonés, en ese aspecto, soy muy tozudo. Imagínate la base física que tengo al comenzar a esa edad y por una comarca donde todo el rato tienes la sensación de ir cuesta arriba.

 

A.C.M. ¿Por qué la fotografía?

 

J.C. Mi pueblo pertenece al parque natural de Los Pinares de Rodeno, en la sierra de Albarracín. Siempre he vivido mi juventud rodeado de naturaleza y de unos paisajes preciosos; supongo que la fotografía surgió a partir de las ganas de compartir esas sensaciones con los demás. En cierta manera que todo el mundo pudiera contemplar lo mismo que a mí me gusta y respeto. De modo que siempre que tengo tiempo me escapo por la sierra a fotografiar paisajes y animales… Incluso tengo una web donde cuelgo mis fotografías (https://elultimobezano.wordpress.com/)

 

A.C.M. ¿Tienes como objetivo conseguir todos los “KOMS” (Strava) de la isla?

 

J.C. (Muchas risas) ¡No, qué va! No es para nada un objetivo, no es más que una diversión. En realidad me ayuda a entrenar, otros ciclistas hacen series, se programan unos entrenamientos específicos, etc. a mi todo eso no me gusta, así que el “Strava” me ayuda a tener que esforzarme más, pero la finalidad no es conseguir mejores tiempos que nadie sino exprimirme a mí mismo al máximo, es pura motivación y si al final consigo un “KOM” es algo solamente anecdótico.

 

A.C.M. Tu forma de pedalear también ha llamado mucho la atención, llevas siempre mucha cadencia, ¿verdad?

 

J.C. Así es, de hecho empecé llevando el triple plato hasta que se extendió en el mercado el uso del compact del cual soy un acérrimo defensor frente a los platos clásicos como el 53x39. Yo prefiero usar platos más pequeños con mucha cadencia. Tal vez tenga relación con los terrenos por donde más cómodo me encuentro.

 

A.C.M. ¿Cuáles son?

 

J.C. Primero, los descensos. Me encanta lanzarme cuesta abajo a gran velocidad; después los puertos, en las grandes subidas me encuentro cómodo; y por último, el llano. Prefiero mucho más el esfuerzo de subir que no llanear.

 

A.C.M. Hablemos del mercado ¿Qué opinión tienes de los comercios dirigidos al ciclismo?

 

J.C. Sé que las tiendas de ciclismo tienen el problema de las exigencias de los distribuidores. Especialmente los pequeños comercios lo pasan mal porque no pueden asumir el stock ni competir en la guerra de precios como una gran superficie. Por otro lado también está el problema de Internet, empresas que en realidad son grandes almacenes que pueden asumir un gran volumen de material y venderlo a precios mucho más bajos porque apenas tienen costes de mantenimiento.

 

A.C.M. ¿Y del “negocio” de las vueltas cicloturistas?

 

J.C. Hay vueltas cicloturistas organizadas directamente desde los clubes y lo hacen por la satisfacción de hacerlo, sin ningún ánimo de lucro. Todo lo que se recauda lo invierten directamente en la organización, nadie se enriquece. Estas son estupendas porque están muy bien montadas. Otras, en cambio, son vueltas cicloturistas de renombre, pero en realidad son grandes empresas que buscan una rentabilidad a través de esa organización y como lo que pretenden es que haya beneficios, eso se nota en la organización, pagas mucho más y sin embargo escatiman en ciertos detalles… recortan de donde pueden para que haya más margen. De todos modos creo que está muy bien que existan estas vueltas cicloturistas ya que sirven como objetivos, excusas para entrenar y mantenerte en forma.

 

A.C.M. El ciclismo es una afición que requiere horas de dedicación y más a nivel competitivo ¿Te resulta fácil compaginar esta afición con la vida familiar?

 

J.C. Aquí, en la isla, sí. Porque mi pareja me apoya incondicionalmente en la práctica del ciclismo, a ella también le gusta, viene a verme en las carreras y entiende que debo entrenar. Sin embargo, en mi pueblo es distinto porque mis padres se preocupan por la lesión, el esfuerzo que saben que hago… y porque una vez me vieron bajando un puerto de montaña, ellos iban detrás con el coche y no les hizo ninguna gracia (risas).

 

A.C.M. Bueno, llegamos al final de la entrevista, ¿me he dejado algo en el tintero?¿Te gustaría añadir algo más?

 

J.C. Solo dar las gracias a todos los compañeros que tengo en la Peña Ciclista Mahonesa y también agradecer a todos los ciclistas de la isla con los que he tenido el placer de salir a pedalear con ellos. Siempre me he encontrado a gente fantástica que comparte mi ilusión por este deporte.

 

A.C.M Gracias a ti, José.

 

Sin duda, un ciclista que aúna en su buena persona dos características loables: competitividad y humildad. ¡Mucha suerte campeón!

 

Entrevista realizada el 02-05-2015 por Daniel Villalonga para la Asociación Cicloturista de Menorca