GRÀCIA CASASNOVAS TUDURÍ (SEPTIEMBRE 2015)

GRÀCIA CASASNOVAS TUDURÍ (SEPTIEMBRE 2015)

No podía ser de otra manera. El mes de septiembre es el mes de la Virgen de Gracia, patrona de la ciudad de Maó, de modo que la entrevista de este mes le correspondía por derecho propio a una de las pocas féminas que podemos ver recorriendo las carreteras de Menorca. Ella es Gràcia Casasnovas. Madre de dos hijos y recientemente nominada con el título de abuela. Nació en Maó en el año 1970 estudió Formación Profesional y poco después entró a trabajar en el Hospital de Maó como administrativa. Sus aficiones además, por supuesto, del ciclismo son la música (toca la guitarra y ha cantado en varias agrupaciones) y la filatelia.

 

Asociación Cicloturista de Menorca: Hola Gràcia, es un placer para mí poder entrevistarte y que nos puedas dar tu visión personal, en este caso, femenina, del ámbito ciclístico en Menorca. Empezaremos con la pregunta clásica de cómo te iniciaste en esto del ciclismo.

Gràcia Casasnovas Tudurí: En realidad siempre he ido en bicicleta, como entretenimiento, con mis hijos... pero fue cuando empecé a ir al gimnasio y practicar spinning cuando cambió mi visión de esta actividad y pasó de ser un simple entretenimiento a una manera de practicar deporte a otro nivel, se convirtió en una verdadera afición.

 

A.C.M: Has participado en marchas cicloturistas, en algunas dándole a los pedales y en otras colaborando y ayudando en su organización. De modo que has visto el ciclismo en Menorca tanto desde dentro como desde fuera. ¿Cuál es tu percepción del ciclismo hoy en día en la isla?

G.C.T: Es evidente que la afición por este deporte se ha incrementado de un modo espectacular en pocos años, sin embargo, creo que este aumento tan vertiginoso ha ido de la mano de cierta falta de descoordinación por parte de todos los clubes que están intentando canalizar de algún modo toda esta tendencia. Me parece que podría haber más comunicación, por decirlo de algún modo, entre ellos. Ponerse de acuerdo y preparar más eventos aunando los recursos.

 

A.C.M: De todas las vueltas cicloturistas en las que has participado, ¿con cuál te quedas?

G.C.T: He participado en la Ruta de los Faros de Menorca, la Volta a Menorca, la Volta de la Biosfera, la Menorca BTT, la Mallorca 167, incluso participé en la Extreme-man Menorca por equipos. De todas ellas me quedo con la Mallorca 167, por el placer de conseguirla acabar sin haber podido estar en el punto de forma física que me hubiera gustado. Fue todo un reto para mí.

 

A.C.M: ¿Cuál es la próxima que tienes en mente?

G.C.T: Participar el próximo mes de octubre en la Transtramuntana 3000 de Mallorca.

 

A.C.M: ¿Te estás preparando para ella? ¿Cómo?

G.C.T: Sí, por supuesto, aunque no puedo tanto como me gustaría... estoy aumentando el kilometraje en mis salidas y también me esfuerzo por incrementar el desnivel acumulado para acostumbrarme a subir.

 

A.C.M: Te hemos visto sufrir encima de la bicicleta en muchas ocasiones, ¿qué crees que tiene el ciclismo para que los aspectos negativos de este deporte queden superados por los positivos?

G.C.T: Sin duda el placer de conseguir superar los retos que te propones. Es una satisfacción personal. El sufrimiento dura un rato pero el recuerdo de haber conseguido un objetivo se queda contigo para siempre.

 

A.C.M: La ratio entre hombres y mujeres que practican este deporte en la isla es totalmente desproporcionada ¿Por qué?

G.C.T: Bueno, creo que el ciclismo siempre se ha presentado como un deporte estrictamente masculino (como por ejemplo el fútbol) y en este sentido nunca se han preocupado por animar o motivar al público femenino. No creo que tenga nada que ver con cualidades o limitaciones físicas, de hecho en la actualidad podemos ver a mujeres ciclistas profesionales, sino simplemente que tradicionalmente se ha “vendido” así.

 

A.C.M: ¿Crees que desde la ACM se puede hacer algo para intentar atraer la práctica de este deporte al ámbito femenino?

G.C.T: Sí, no sabría decirte exactamente el qué, pero siempre se pueden barajar opciones para motivar a más gente que tal vez está con el gusanillo pero no se atreven a dar el paso. Por otro lado lo que creo es que esta labor debería ser compartida por todos los clubes no solo por la ACM.

 

A.C.M:  ¿Cuál es el tramo de la isla que más te cuesta recorrer pero que, sin embargo, te gusta? ¿Cuál es el que aborreces? ¿Y cuál es el que te gusta más?

G.C.T: El que me gusta mucho pero me cuesta una barbaridad es la carretera que une Es Migjorn con Ferreries, me parece un tramo precioso aunque los numerosos repechos que hay son demoledores. El tramo que no soporto es el segmento de la Carretera General (Me-1) que une Ciutadella con Ferreries, se me hace eterno y no me parece nada entretenido. Y finalmente el que me gusta mucho es el tramo que va desde San Climent hasta el cruce con la carretera que bordea el aeropuerto; me siento muy cómoda en ese segmento.

 

A.C.M: Sé que has practicado el MTB ¿Cómo empezaste?

G.C.T: Como ya te he comentado, todo empezó con la práctica del spinning en el gimnasio, allí conocí a una compañera que iba en MTB con un grupo de aficionados y un buen día me animé y le pedí si podía acompañarles en una salida. Allí empezó todo.

 

A.C.M:  Si tuvieras que elegir entre las dos modalidades ¿con cuál te quedas?

G.C.T: Sin duda, con la de carretera. De hecho la MTB la tengo prácticamente abandonada. Supongo que es porque me siento más cómoda o segura encima de la de carretera. Los caminos que tenemos en Menorca para practicar el MTB no es que sean precisamente “para todos los públicos” y continuamente tenía miedo a caerme. Por otro lado la dificultad de esos caminos hacían que estuviera más tiempo parada o andando junto con la bicicleta, que el placer de pedalear. Con la de carretera eso no pasa.

 

A.C.M: Puedes contarnos alguna anécdota que hayas vivido como colaboradora en las cicloturistas que se han organizado en la isla?

G.C.T: La más divertida fue en una que tuve que conducir el coche de la organización porque el director tenía el permiso de circulación caducado y no se había dado cuenta, así que tuve que improvisar como conductora. Cuando llegamos a un tramo en el que tenía que cruzar un pueblo por su interior, no lo sabía y cogí la calle que lo rodea, de manera que el coche de la organización fue por un lado y todo el pelotón se fue por otro creando un momento de confusión. Por suerte, los ciclistas que iban en cabeza sí sabían que tenían que atravesar por el interior del pueblo. Luego tuve que maniobrar para poder enganchar por otra calle de nuevo al pelotón. Fue un momento un poco caótico, pero finalmente lo pudimos solventar sin problemas.

 

A.C.M: ¿En qué aspecto ciclístico crees que las mujeres tienen ventaja sobre los hombres?

G.C.T: Creo que son dos físicos que no podemos ni debemos comparar. Pero si tengo que destacar uno sería la resistencia al sufrimiento. ¿Te imaginas un hombre con la menstruación encima de la bicicleta? Los hombres apenas tienen un resfriado prefieren no salir, si salen se quejan todo el rato de que van ahogados, etc. Creo que las mujeres tienen un umbral de sufrimiento diferente.

 

A.C.M: ¿Tienes algún referente ciclístico profesional?

G.C.T: De momento no, porque hace muy poco tiempo que soy capaz de disfrutar siguiendo las grandes carreras ciclísticas. Antes, a pesar de que me gustaba ir en bici, nunca había sentido interés por el mundo profesional. Ahora puedo entender las estrategias que siguen los equipos o lo que se juegan los profesionales a cada segundo, pero de ahí a tener un referente... no.

 

A.C.M: ¿Cuándo entraste a formar parte de la ACM?

G.C.T: Fue después de la Vuelta de los Faros del 2012. Allí fue cuando probé y me aficioné a la bicicleta de carretera. Después de la Vuelta empecé a salir con algunos socios de la ACM y poco después decidí asociarme, salir con el grupo principal y tomármelo de una manera más constante.

 

A.C.M: ¿Has seguido alguna vez una planificación para mejorar encima de la bici?

G.C.T: Muchas veces he intentado realizar un programa planificado, pero siempre acabo por abandonarlo. Una planificación necesita sobretodo una regularidad y eso implica tiempo y dedicación. En mi día a día yo no dispongo de esos recursos, de modo que hago lo que puedo cuando puedo.

 

A.C.M: ¿Cuál fue tu primera bicicleta?

G.C.T: La misma que llevo hoy en día. Es una Trek que compré de segunda mano, y te diré que a pesar de que esta marca diseña bicicletas dirigidas al público femenino, la mía es una bicicleta masculina, y encima no es de mi talla (Risas).

 

A.C.M: Has participado en la Mallorca 167 en varias de sus ediciones ¿Qué te parece esta marcha cicloturista?

G.C.T: Me parece una vuelta fantástica, muy bien organizada y con un ambientazo espectacular. Cada vez que he ido me lo he pasado bien. Realmente los compañeros mallorquines tienen suerte de poder organizar una vuelta cicloturista de estas características y que todo el mundo (voluntarios, pueblos enteros, autoridades...) se vuelque en ella.

 

A.C.M: ¿Crees que en Menorca se podría promocionar más la bicicleta?

G.C.T: ¡Por supuesto! Creo que los responsables de promocionar la isla están perdiendo muchas oportunidades, aunque para eso hay que hacer algo de inversión. Fíjate cómo está el famoso Camí de Cavalls; se está intentando presentar como un recurso turístico, pero no se realiza la más mínima inversión. La mayoría de los tramos más bonitos no son ciclables. Por otro lado, gastan un presupuesto en hacer carriles-bici que no están bien adecuados para su uso (incluso en muchos casos son peligrosos) ya que no están destinados solo a bicicletas sino compartidos con los peatones. Creo que las autoridades deberían escuchar a los ciclistas de la isla y dejarse asesorar antes de invertir y gastar dinero en algo que no lleva a ningún lado.

 

A.C.M: Otra de tus facetas a nivel cooperativo es ser la persona encargada de la administración de la ACM ¿Qué mejoras crees que son necesarias a corto plazo en la ACM?

G.C.T: Ahora mismo se necesita más participación por parte de todos los socios en los distintos eventos que podamos organizar. Ha habido casos en que se ha invertido tiempo y recursos en organizar actos en los que la presencia ha sido escasa y eso hace que te vayas desanimando. Creo que falta algo de feedback entre la junta directiva que somos los que proponemos y los socios que somos los que vamos a disfrutar.

 

A.C.M: Uno de los valores que preconiza el ciclismo es el esfuerzo y la superación personal ¿Te sientes identificada con ellos a nivel personal?

G.C.T: Sí, totalmente, soy una persona que por suerte o por desgracia he tenido y tengo que ir superando contratiempos continuamente. De modo que no hay más remedio que esforzarte en superarlos. En este aspecto el ciclismo y mi día a día corren paralelos.

 

A.C.M: ¿Has sufrido algún accidente en bicicleta?

G.C.T: Sí, uno serio hará un par de años en el que haciendo el “afilador” fui a dar de bruces contra el asfalto. Me rompí la nariz, la cara me quedó como un mapa y sufrí un traumatismo craneal. Y durante el mismo año me volví a caer, esta vez, por suerte, menos aparatosamente, pero también con un buen susto. Todo acabó con unos cuantos puntos de sutura y arreglado. Supongo que ese año ya agoté el cupo de caídas que me corresponde (risas).

 

A.C.M: ¿Crees que el deporte en general y el ciclismo en particular se está llevando por personas no profesionales, nosotros, hasta límites que pueden cuestionar si realmente es sano?

G.C.T: Mmmm... (piensa) creo que cada uno sabe hasta dónde puede llegar físicamente aunque es cierto que a veces la propia competitividad, o el típico “pique” con los compañeros para no quedarte atrás, hace que en alguna ocasión te pases un poco del límite de lo que es realmente saludable. Llevar el esfuerzo hasta el extremo de un modo continuo no es bueno para nada, aunque no creo que nadie, de manera voluntaria, llegue a excederse tanto físicamente. Creo que el cuerpo es sabio y antes de pasarte tú ya te parará él.

 

A.C.M: ¿Cuidas tu dieta en función de la práctica del ciclismo?

G.C.T: (Risas) Debería. No, no lo hago... ya sé, ya sé... pero qué quieres que te diga, comer es un placer y para mí, más (más risas).

 

A.C.M: ¿En qué momento te has notado en tu punto álgido de forma?

G.C.T: Me encontré en un buen punto de forma cuando me preparé para la Extreme-man por equipos. Recuerdo que entonces me sentía con bastante fuerza.

 

A.C.M: ¿Qué significa ahora mismo el ciclismo para ti?

G.C.T: Una válvula de escape a mí día a día y un modo de hacer deporte, divertirme y sentirme en forma.

 

A.C.M: ¿Sabes que en Menorca hay proporcionalmente muchas más mujeres aficionadas al MTB que a la bicicleta de carretera? ¿Podrías decir por qué?

G.C.T: Supongo que por la propia naturaleza del MTB y además por lo que te he contado del estado de las sendas o caminos de Menorca. En MTB el grupo se para mucha más veces, descansan, hacen fotos... creo que el nivel de exigencia no es el mismo y eso lo hace más asequible para un público más amplio.

 

A.C.M: ¿Hechas de menos un poco más de compañerismo en la ACM?

G.C.T: Bueno, creo lo que te he comentado antes, creo que falta más implicación por parte de todos; no sólo para organizar eventos que al fin y al cabo son para que todos nos lo pasemos bien, sino también que se participe en los que se preparan. Debería haber más presencia de los socios. Por otro lado también podrían plantearse opciones para los socios que no estamos en el mismo estado de forma que el resto, de ese modo en lugar de dejar de ganar más socios, seguramente se incrementarían. Creo que hay bastante gente que le gustaría empezar a salir con la bicicleta, pero que no se atreve porque piensa que no está a un buen nivel, etc. Creo que es algo que debería plantearse. Ahora mismo el grueso de la ACM está en un nivel deportivo que no todos los socios podemos seguir, como es mi caso, sin embargo, no se plantean opciones ante ese hecho.

 

A.C.M:  Gràcia, acabaremos con la pregunta que hago a todos los entrevistados: ¿Qué consejo le darías a alguien que quiere mejorar en el ciclismo sin tener en perspectiva el ámbito competitivo?

G.C.T: Bufff... Yo soy de la opinión clásica y te diré que para mí no hay más secreto que incrementar el kilometraje de las salidas y gradualmente intentar aumentar el nivel de esfuerzo para que a largo plazo uno mejore. Eso es todo, como te digo, no creo que haya ninguna fórmula mágica.

 

Un placer Gràcia. Enhorabuena por saber darnos esa otra perspectiva de este deporte, por tu tesón y esfuerzo por colarte en este “ámbito de hombres” e intentar resistir junto al pelotón en cada una de nuestras salidas. ¡Sigue así maestra!

 

Entrevista realizada el 20-09-2015 por Daniel Villalonga para la Asociación Cicloturista de Menorca