CRÓNICA 26ª CHALLENGE 04-07-2015

 

A las 8.00h tomábamos la salida desde el local del Port de Maó una docena de socios junto con algunos simpatizantes habituales en nuestras rutas. En esta ocasión la vigésimo sexta Challenge consistía en una jornada de fondo con más de 100 Km de recorrido que además tenía como aliciente el estreno de la nueva equipación de la Asociación Cicloturista de Menorca.

Con un ritmo sostenido, fabuloso por su moderación, llegamos hasta la rotonda de Fornells sin tener que romper la marcha ni realizar reagrupamientos. Acto seguido tomábamos la carretera hacia Es Mercadal para, una vez más sin parar (¡sorprendente!), seguir la carretera general (Me-1) hacia Ferreries.

Poco más iba a durar la moderación, porque apenas iniciar la cuesta del desmonte, cada uno empezó a pisar los pedales según su fuerza y no paró hasta el reagrupamiento en la rotonda de Ferreries, junto al cementerio del pueblo.

Allí el pelotón retomó las buenas maneras, exceptuando en la Costa Nova, donde cada uno sube según su propio ritmo para poco después reagruparnos arriba en la explanada del Castillo de Menorca. De modo que el pelotón unido llegamos hasta Ciutadella a un buen ritmo gracias a los relevos cortos que se iban sucediendo. En Ciutadella, el objetivo era claro: avituallamiento en la cafetería-pastelería El Diamante. Y es que el calor ya estaba apretando de veras y la hidratación empezaba a ser más que necesaria. En esta ocasión más que los habituales pastelillos, el producto estrella fueron las botellas de agua fría.

Después del refrigerio, seguimos la jornada y, ahora sí, el Sol empezó su despiadada venganza contra los osados que se atrevían a pedalear a esas horas sobre un asfalto que según los GPS de las bicicletas alcanzaba la barbaridad de 43º con más de un 70% de humedad (¡una verdadera locura!).

Llegamos hasta Ferreries y sin parar tomamos el desvío hacia Es Migjorn, ya con ganas de llegar, puesto que algunos participantes empezaban a acusar la deshidratación. Y es que los bidones no daban a basto para la necesidad; el calor era insoportable y todavía quedaba una tercera parte del recorrido. Llegamos a Es Migjorn con el pelotón disgregado, el calor hacía mella en las fuerzas de los participantes. Algunos prefirieron pararse en el supermercado para comprar agua urgentemente, otros decidieron realizar primero la bajada-subida a Sant Tomàs para hidratarse a continuación mientras descansaban.

Finalmente todo el pelotón se reagrupó después de la subida de Sant tomàs en Es Migjorn y reanudamos la ruta hacia Alaior. Desde allí tomábamos el desvío hacia la carretera de Torralba a un buen ritmo (¡a algunos todavía les quedaban fuerzas!). A continuación llegamos a Sant Climent ya con ganas de acabar esta Challenge puesto que eran más de las 12.00h y el Sol no tenía compasión. Llevábamos prácticamente una hora sin un metro de sombra que ayudara a recuperar el resuello. De manera que después de Sant Climent los participantes que quedaban encararon la carretera dirección a Maó para finalizar esta bochornosa 26ª Challenge de la Asociación Cicloturista de Menorca.

Ahora... ¡a por la siguiente!