BOBBY PONS MARTÍ (JUNIO 2015)

BOBBY PONS MARTÍ (JUNIO 2015)

La entrevista del mes de junio está dedicada a José Pons Martí, nacido en Maó el 28 de diciembre de 1969, ferrerienc de toda la vida, trabajador incansable, empresario con una muy acertada visión laboral e impresionante deportista. Es el regente de un negocio familiar, el cual lleva su nombre y que por su buen hacer y la publicidad conseguida mediante el ámbito ciclista se ha dado a conocer en toda la isla de Menorca. Todos lo conocemos como… Bobby Pons. 

 

Asociación Cicloturista de Menorca: Hola Bobby, tengo que agradecerte que me hagas un hueco en tu apretada agenda, porque entre regentar tu local y entrenar en bicicleta no te quedará mucho tiempo disponible ¿verdad?

 

Bobby Pons: Bueno, sí, a veces el tiempo no es precisamente lo que más sobra, pero siempre se puede encontrar un momento. Además tenía mucha curiosidad por esta entrevista. Espero que las preguntas no sean difíciles (risas).

 

A.C.M. No te preocupes, además, todas tratan de ti así que lo tienes fácil. La primera pregunta que me gustaría hacerte es un tanto peculiar… y es… ¿Por qué crees que he querido entrevistarte?

 

B.P. Buf, supongo que porque ya llevo unos años en esto de darle a los pedales; o porque me gusta participar en todos los eventos ciclistas de la Isla; vamos, porque ya no soy ningún jovencito y he adquirido cierta experiencia en el ámbito ciclista insular.

 

A.C.M. Casi. Solo has acertado la mitad. En parte es cierto que por tu dilatada experiencia ciclista y excelente palmarés te has convertido en todo un referente en la Isla, pero sobretodo es porque eres el nombre del que, seguramente, es el club ciclista más famoso de la Isla: el Club Centre de s’Illa, al que todos llamamos coloquialmente como los Bobby’s.

 

B.P. Ah, claro, ya me parecía a mí. Aunque debo advertirte que el Club no es mío en absoluto. Yo solo soy uno más de sus componentes.

 

A.C.M. Claro, ya hablaremos de eso, oye ¿cómo lo haces para poder compatibilizar un trabajo tan sacrificado como es el sector de la hostelería con un deporte que exige tanto tiempo como el ciclismo? Parece que el día para ti tenga alguna más de las veinticuatro horas habituales.

 

B.P. En este tema debo agradecer muchísimo a mi familia, que siempre me ha apoyado, especialmente a mi hermana. Los dos trabajamos en la pizzería, nuestro negocio familiar, pero nos repartimos los turnos de manera que yo trabajo más en el horario de mediodía o tardes y ella, por la mañana. De esta manera yo tengo tiempo para salir a entrenar. De lo contrario sería imposible.

 

A.C.M. Una pregunta protocolaria que debo hacerte es que nos expliques cómo empezaste en esto del ciclismo.

 

B.P. Es una historia curiosa porque fue, como muchas cosas en la vida, por una casualidad: yo estaba trabajando en una pizzería de Cala Galdana el año que Miguel Induráin ganó su primer Tour (1991). Recordarás que la repercusión mediática que tuvo fue brutal, todo el día estaban hablando del genial ciclista navarro. Yo había practicado otros deportes y no se me daban mal, entonces empecé a sentir mucha curiosidad por esto del ciclismo. Mi compañero en la cocina era aficionado al ciclismo y cada día seguíamos los progresos que conseguía Induráin. Supongo que por eso quise probar. Por entonces no tenía ninguna bicicleta y cuál fue mi sorpresa cuando un día llego a casa y me encuentro en mi habitación una MTB nuevecita para mí. Me hizo muchísima ilusión, pero fíjate si no tenía idea que creía que tanto daría este tipo de bicicleta como las de carretera. Total, era un bici, ¿verdad?. Empecé a salir con ese compañero de cocina y me pegaba unas palizas de escándalo porque él sí tenía una bicicleta de carretera. Con el tiempo pude comprarme mi primera bicicleta en condiciones, una Connor, y a partir de entonces fui yo el que le ganaba siempre. En resumen, M. Induráin fue el causante de mi gran afición por el ciclismo. Bueno, de eso y de dejar de fumar, ya que gracias a la exigencia de este deporte dejé de fumar. Así que todo fue positivo: descubrí un nuevo deporte que me encanta y que me hace llevar una vida sana.

 

A.C.M. Tenías razón: es una historia realmente curiosa. ¿Tienes alguna otra afición (y no me digas que es hacer pizzas)?

 

B.P. (Risas). No. Aparte del ciclismo mi otra gran afición es la música. Me hubiese encantado saber tocar bien la guitarra aunque me considero una verdadera calamidad tocándola. Tengo una guitarra eléctrica y de vez en cuando la cojo e intento tocar algo, pero no tengo ninguna aptitud musical.

 

A.C.M. Menos mal, porque si además de ser un excelente ciclista, buen empresario, también descubro que eres un genio musical… apaga y vámonos. Más que una entrevista debería escribir una biografía. Una vez que sabemos cuáles fueron tus inicios en bicicleta, explícanos tu otra mitad ¿cómo nació la Pizzería Bobby?, ¿por qué precisamente una pizzería? y ¿por qué en Ferreries?

 

B.P. Bueno, para empezar tengo que decirte que mi padre era cocinero. Trabajó muchos años como tal en la base americana, aquí, en Ferreries (S’Enclusa), de modo que el sector de la hostelería no le era del todo desconocido. Por otro lado, yo empecé trabajando en una pizzería de la urbanización de Cala Galdana. Trabajé unos seis años y fue donde aprendí todo lo relacionado con el mundo de la pizza. En el casco urbano de Ferreries solo había un local donde hacían pizzas, y propiamente no era una pizzería sino un restaurante, así que les planteé a mis padres la posibilidad de abrir una en el centro del pueblo. Otro punto innovador que tenía en mente era el “servicio a domicilio”, porque no existía este concepto en la isla y creí que podría ser un punto fuerte para el negocio. La idea les gustó a mis padres y como ya teníamos un local, después de habilitarlo como pizzería, abrimos las vísperas de Navidad de 1997.

 

https://www.facebook.com/pages/Pizzeria-Bobby/189639424421769

 

A.C.M. Con tu permiso, voy a hacerte una pregunta más íntima… ¿Por qué te llaman Bobby?

 

B.P. (Risas). Poca gente conoce la historia de mi nombre, así que voy a desvelar el misterio: mi padre, en su juventud, tenía un parecido exagerado con un famoso jugador inglés del Manchester United, Bobby Charlton, de manera que la gente empezó a llamarle ‘Bobby’. Cuando yo nací lo primero que heredé fue su nombre, Bobby Jr., desde entonces todos siempre me han llamado Bobby.

 

A.C.M. Bobby, siempre se te relaciona con las bicicletas finas, ¿Has practicado alguna vez el MTB? ¿Qué opinión tienes de esta modalidad en la isla?

 

B.P. Como ya te he dicho, fue mi primera bicicleta, aunque después de esa experiencia, con más conocimiento de causa (risas), sí que he practicado el MTB, incluso competí alguna vez, pero no se me da nada bien. Disfruto mucho más con la de carretera. En la Isla creo que es muy habitual empezar con una MTB y acabar con una de carretera, en mi entorno conozco muchos casos en los que se ha dado esta transición. De todos modos creo que es un complemento genial si tienes tiempo; una modalidad hace que mejores en la otra. Por otro lado, me dan miedo las caídas y las lesiones, porque una caída, y es algo mucho más frecuente en MTB que en carretera, puede tener consecuencias muy negativas en mi trabajo; si tengo que estar de baja por una lesión, imagínate en la pizzería, el trabajo se les aumenta a mis compañeros de una manera insostenible.

 

A.C.M. ¿Cómo ves el panorama ciclista en la isla?

 

B.P. Para responder a esta pregunta tengo que diferenciar entre el ámbito de la afición al ciclismo y el ámbito competitivo. En los últimos diez años se ha producido un boom en el ciclismo como no se había experimentado nunca en la isla. El número de aficionados ha aumentado de un modo impresionante. Ahora vas por la carretera y continuamente te encuentras a gente de diferentes edades y niveles deportivos en bici. Es increíble. Sin embargo a nivel competitivo el panorama es desolador en la Isla. Apenas se organizan marchas cicloturistas y no digamos eventos competitivos, es decir, carreras. Somos muy pocos  clubes, todos modestos, y organizar carreras sale muy caro. Es muy triste, y aunque las comparaciones son odiosas, cuando pienso en el buen ambiente que hay en Mallorca respecto a este tema, me da mucha envidia. Por supuesto en la isla vecina hay muchísima más gente, más clubes y tal vez más disposición para ello. Las razones son claras, pero eso no quita que en Menorca a pesar de que el nivel de afición aumente, el nivel competitivo baje.

 

A.C.M. ¿Se te ocurre alguna solución al respecto?

 

B.P. Creo que no la hay, debido como ya he dicho, a la poca cantidad de aficionados que quieran competir en Menorca. En Mallorca incluso pueden organizar competiciones por niveles o categorías deportivas. Hay carreras con tres categorías distintas. La primera y la segunda compiten juntas y la tercera aparte. Hay tantos participantes en un nivel como en otro. ¿Qué crees que pasaría si esto si hiciera en Menorca? Pues que en el primer grupo seríamos una docena y en el segundo, seguramente, más de cincuenta inscritos. La competición exige tiempo y dedicación y esto es algo que no todo aficionado, ni mucho menos, está dispuesto a hacer. Si a esto le añadimos todos los impedimentos legales y burocráticos que te ponen hoy en día para organizar esos eventos deportivos…

 

A.C.M. Tu pizzería es el principal patrocinador del Club Ciclista Centre de s’Illa, de hecho a dicho club se le conoce con el nombre de los Bobby’s ¿Por qué este patrocinio?

 

B.P. Fue una decisión que tomamos a nivel familiar. Se me ocurrió que en lugar de publicitar nuestra pizzería en otros medios, podríamos patrocinar el Club Centre de s’Illa al cual pertenecía. De esta manera haríamos publicidad y ayudaríamos al Club. A mis padres al principio no les entusiasmaba la idea, sin embargo, con el tiempo hemos podido comprobar que la idea funcionó. Mucha gente conoce la pizzería a partir de ver su nombre en la equipación de los miembros y simpatizantes que pedalean por todas las carreteras de Menorca

 

A.C.M. ¿Qué relación tienes tú con el Club Centre de s’Illa?

 

B.P. Actualmente soy el tesorero. De modo que estoy en la junta directiva, pero no soy ni el director, ni el presidente, ni nada de todo esto. Para ser preciso ni puedo decir que fuese uno de los socios fundadores puesto que el Club ya existía en Es Mercadal. Lo que yo hice junto a un par de compañeros más fue, por decirlo de algún modo, modernizarlo o actualizarlo cambiando los estatutos y presentando nuevas ideas.

 

A.C.M. ¿Cómo crees que el resto de ciclistas ven a los Bobby’s? ¿Eres consciente de que sois un referente deportivo en todos los sentidos?

 

B.P. (Risas). Sí, lo sé y a veces eso se convierte en un arma de doble filo.

 

A.C.M. Explícate, por favor.

 

B.P. Supongo que el resto de ciclistas que nos conoce nos ve como el grupo más competitivo o algo así. Y es cierto que presentamos esta imagen, pero esto también implica una gran responsabilidad que a menudo llega a pesar. Parece que el hecho de salir a ganar ya implica que debes ganar y no es así. En una carrera, todos salen a ganar. O, si salimos a rodar con otros grupos, parece que el hecho de que estemos nosotros lleva implícito que tengamos que ser los que tiramos todo el rato o que tengamos que ir a un ritmo muy alto, o que nos tengan que “dar caña” cuando lo único que queremos hacer precisamente es todo lo contrario… por eso digo que es un arma de doble filo.

 

A.C.M. ¿Has tenido alguna lesión relacionada con el ciclismo?

 

B.P. Sí. Graves, un par. La primera fue una caída en carrera en la que sufrí una rotura de ligamentos en el hombro y estuve dos meses de baja. En la segunda no me rompí nada pero tuve multitud de heridas superficiales. También fue en una carrera yendo a rueda de otro ciclista, a este se le rompió el manillar y fue a parar al suelo con lo cual yo fui detrás. Y menos graves, sufro varias sobrecargas musculares al año que intento solucionar con hielo e Ibuprofeno (risas).

 

A.C.M. ¿Cómo te programas tus entrenamientos? ¿Cómo te organizas la temporada?

 

B.P. Me gusta poder coger un pico de forma durante el mes de abril, de modo que los meses de febrero, marzo, abril y mayo es cuando me encuentro mejor. A partir de entonces el trabajo en la pizzería aumenta considerablemente y el cansancio se va acumulando, de modo que ahora mismo ya estoy de bajón (risas). Antes me llegaba a tomar un mes de descanso antes de empezar de nuevo la pretemporada, pero con la edad me doy cuenta que cada vez las recuperaciones son más largas y que volver a coger la forma, más difícil. Por eso, en lugar de dejarlo tanto tiempo, prefiero descansar más ocasiones pero menos tiempo a lo largo del año. Nunca dejo la bicicleta más de una semana o diez días como mucho, de lo contario ya empiezo a notar las pérdidas.

 

A.C.M. Puedes darme algún consejo a quienes nos gusta el ciclismo, pero que no queremos entrar en el ámbito más competitivo sino mejorar para disfrutar de las salidas de los fines de semana con nuestros compañeros o clubes.

 

B.P. Un consejo… déjame pensar… Sí. Para empezar creo que cuidar la alimentación es fundamental para conseguir un peso ideal; también hay que salir mucho a rodar en bicicleta… cuatro o cinco días a la semana y también es muy importante que las salidas sean muy variadas, es decir, unos días se entrena la velocidad, otros el fondo haciendo más kilometraje, otros hay que hacer descansos activos, si alguien quiere afinar un poco más puede empezar con las series… No hay más secreto.

 

A.C.M. ¿Cuál es tu estado de forma ahora mismo? ¿Con los ciclistas jóvenes que han irrumpido en el ámbito competitivo de la isla te ves capaz de dar guerra aún?

 

B.P. Llega el período estival y ahora estoy dejando mi momento de máxima forma. Por las características de la Isla, contra los jóvenes no tengo nada que hacer, porque en lo único que podría ser más competitivo es en experiencia y fondo. Los jóvenes tienen mucha fuerza explosiva, más “chispa” por decirlo de alguna manera, sin embargo, no aguantarían del mismo modo una carrera de 200 km. por ejemplo. Pero aquí, en Menorca, es imposible organizar carreras de fondo con las condiciones físicas de la Isla, de modo que…

 

A.C.M. ¿Ha habido algún momento en que hayas tenido que decidir entre la bicicleta y otras obligaciones, o  bien siempre has podido compaginar sin problemas el ámbito deportivo con el personal o laboral?

 

B.P. No, nunca. Siempre he podido compaginarlo todo. Claro que es necesaria una buena organización.

 

A.C.M. Sales en bicicleta alguna vez sin considerarlo un entrenamiento, simplemente salir por la sensación de ir en bicicleta ¿Cómo describirías esa sensación?

 

B.P. Sí que lo he hecho, en bicicleta de MTB y he de decir que es una sensación fantástica. Recuerdo sobretodo una vez que salí con un grupo a hacer fotos del paisaje. Me gustaría poder salir a hacerlo más veces, pero el problema es que no tengo tiempo. Si hago una cosa no puedo hacer la otra. Todo no se puede, así que hay que priorizar, y mientras pueda seguir compitiendo en carretera…

 

A.C.M. ¿Qué tal te llevas con el programa Strava? Ya sabes que hay mucha afición en la isla por conseguir los mejores resultados en algunos segmentos ¿Te lo planteas o es algo secundario?

 

B.P. (Risas). Sí, me gusta mucho utilizar este programa para los entrenamientos. Sé que hay gente que no le gusta o no lo utiliza, pero a mí me ha ido muy bien para mejorar. Lo considero parte del programa de entrenamiento.

 

A.C.M. ¿Hay algún segmento en el que te gustaría tener una mejor marca personal y se te resiste?

 

B.P. (Más risas) Sin duda Monte Toro. Es la espina que llevo clavada. Me gustaría estar entre los diez primeros, pero está realmente complicado, aunque no pierdo la esperanza de conseguirlo. Por supuesto también hay otros segmentos pero el nivel es muy alto.

 

A.C.M. ¿Quién es el mejor “Bobby”?

 

B.P. Buf… complicado... Si tengo que elegir a uno… sería Marc Coll, por ser un excelente compañero y muy buena persona. Siempre está dispuesto a ayudarte en lo que sea y también porque creo que es el ciclista más completo. A nivel deportivo es excelente.

 

A.C.M. ¿Cómo crees que te consideran los otros ciclistas de la isla?

 

B.P. ¡Vaya! Espero que bien (risas). Creo que con los años he conseguido demostrar que soy una buena persona a pie y un buen compañero encima de la bicicleta.

 

A.C.M. Estoy totalmente convencido de ello. Sé que sueles irte a Mallorca a entrenar  ¿Cuántas veces al año vas?

 

B.P. Intento ir dos o tres veces al año. Me encantaría poder ir más veces, pero a causa del trabajo me es imposible.

 

A.C.M. Cuéntanos en qué consiste ese entrenamiento (zonas preferidas, competiciones, clubes conocidos…)

 

B.P. Rodar por Mallorca es completamente diferente a hacerlo aquí. Allí puedo entrenar lo que más me gusta: el fondo. Puedo hacer largos kilometrajes por carreteras fantásticas por variedad y contraste con las de aquí. Además, cuando voy, estoy de vacaciones así que hago vida de profesional: salir, comer, descansar y volver a salir. Normalmente hago más de cien kilómetros cada día. Me lo paso genial. También me gusta participar en alguna carrera que organizan si coincido con la organización de alguna que me atraiga; o bien, salgo a rodar con los compañeros del Club Palancas o con el Club Ciclista Arenal. Las zonas por las que más me gusta pedalear son, sin duda, la Serra de Tramuntana y el Sur de Mallorca.

 

A.C.M. ¿Quién elige la equipación de los Bobby’s, el diseño…?

 

B.P. Yo mismo junto a un par de compañeros. Hacerlo entre todos sería caótico, de modo que nosotros pensamos el diseño y el resto está de acuerdo (risas).

 

A.C.M. Creo que una cosa es tener la equipación de los Bobby’s y otra distinta es ser un Bobby ¿Cuántos sois?

 

B.P. Que tengan la equipación, ni idea puesto que una cosa son los simpatizantes que les gusta la equipación y piden comprarla y otra distinta somos los que competimos. De estos últimos seremos una docena aproximadamente.

 

A.C.M. ¿Para ser un Bobby hay que estar hecho de una pasta especial, como las buenas pizzas, o cualquiera puede serlo?

 

B.P. El Club Centre de s’Illa es un club abierto a todo el mundo, faltaría más. El problema es que si una persona que hace poco que se ha iniciado en el ciclismo y no tiene un buen nivel deportivo, entonces se verá en problemas para seguir los entrenamientos. Nosotros cuando salimos, siempre salimos a entrenar. Quiero decir como grupo, claro. Ese es el inconveniente, pero a nivel particular nunca se nos ocurriría rechazar a nadie.

 

A.C.M. El mundo se mueve por modas, por los llamados booms, ¿cómo ves el futuro del ciclismo en Menorca? ¿Podrías darnos un pronóstico para dentro de quince años?

 

B.P. El ámbito ciclista dispone de una muy buena salud y yo creo que seguirá creciendo cada vez más con los años. Cada vez habrá más aficionado, de manera que veremos muchas más bicicletas por las carreteras de la Isla. Otra cosa muy distinta es y será a nivel competitivo como ya te he dicho.

 

A.C.M. Ya para acabar y no seguir molestándote más, ¿qué opinión tienes de la Asociación Cicloturista de Menorca?

 

B.P. Me parece genial que con los pocos clubes o asociaciones que hay en la Isla, haya una como la vuestra. La filosofía que hay detrás de esta asociación, el hecho de no ser competitivos como marca la palabra ‘cicloturista’ sino la de disfrutar del ciclismo a otro nivel, buscando otros objetivos es fantástica. Creo que sois muy necesarios para aquellos jóvenes que quieran iniciarse en el ámbito ciclístico y para los no tan jóvenes que quieran simplemente salir a disfrutar de este estupendo deporte.

 

A.C.M. Gracias Maestro. Sigue así.

 

Entrevista realizada el 14-06-2015 por Daniel Villalonga para la Asociación Cicloturista de Menorca